Algo sobre el transporte

Dentro de las muchas singularidades con que nos encontramos en esta zona de Cusco, está la del transporte por carretera, tanto en ciudad como en ruta.  Como introducción decir que las carreteras no son especialmente malas.  Por ejemplo, la que lleva a Pomacanchi es la general que va de Cusco a Puno (lago Titicaca) y es una buena ruta, aunque con muchas curvas. Tiene solo dos carriles, uno en cada dirección, y el 70 % de la ruta tiene doble línea continua, aunque es solo una referencia, porque continuamente se la saltan los conductores, tanto para adelantar como para recortar las curvas.  No hay límites genéricos de velocidad, aunque al llegar a una curva anuncia “reducir velocidad”.  Al atravesar los pueblos, o sea, continuamente, se fija un límite de 35 km/h.  Pero no es necesario, porque tanto a la entrada como a la salida y por el medio, hay unas franjas que atraviesan la carretera que obligan a prácticamente parar. Las llaman “gibas”, “resaltos” o “rompe muelles” según los casos.

Los buses son malos de solemnidad, antiquísimos, y me recuerdan los que se utilizaban en nuestra tierra en los años 60 del siglo pasado.  Como referencia, además de este último fin de semana, dos detalles:  el viernes, viajando de Pomacanchi a Cusco, el bus que nos llevaba paró como a 15 kms de la salida, y de repente el conductor levantó una pieza al lado de su asiento que da acceso al motor. Allí estuvo revisando unos cables o algo así, con la ayuda de la luz que proyectaba su móvil.  Cerró y reanudó la marcha…  y así repitió la operación un par de veces, porque el arreglo que quería hacer no debía quedar bien.  A la tercera de cambio, agarró un tubo de supergen y lo utilizó con algo de allí dentro, y arreando…. Hasta Cusco.  El segundo detalle hoy lunes, regresando a Pomacanchi.  El bus que nos transportaba (pondré una foto), cuando llevaba como la mitad del recorrido noté que empezaba a aflojar la marcha y al poco se notaba que iba en punto muerto. Bueno, pues un poco más adelante se paró del todo.  Se bajaron chofer y ayudante (este hace las veces de cobrador para la gente que sube y baja a lo largo del trayecto, es decir, continuamente) y recogieron un caldero que llevan junto al conductor y que puesto del revés sirve de asiento para el ayudante cuando el bus va lleno a rebosar, y con el susodicho caldero se fue el ayudante a buscar carburante, andando, a la estación de servicio más próxima (afortunadamente estaba cerca). Cuando regresó, al cabo de unos 20 minutos, con la ayuda de un embudo echaron el carburante al depósito, tardaron como otros 5 minutos en conseguir que se cebara el circuito, y a seguir la ruta. Curioso, no?

Y hablo de buses que hacen un recorrido de alrededor de 150 kms… no de los que van a los pueblos próximos.  Por cierto, estos buses, según sus destinos, salen de unos patios dentro de la ciudad, a modo de estación de autobuses.  Y como aquí está super extendido el uso de taxis o similares (son baratos) junto a los puntos de salida se ponen taxis que te ofrecen el servicio más rápido y salen cuando juntan 4 ó 5 pasajeros.  Ayer, para ir a Pisac, tomamos uno de esos coches que se nos vino a ofrecer. El tipo conducía (manejar, dicen aquí) fatal, todo el rato por la izquierda, cruzándose en la carretera. Y cuando llegábamos al destino, nos paran en un control de policía. Le piden documentación del coche, que les entrega… Le piden licencia de taxi y no la tiene, el carnet de conducir, y tampoco, la ITV, ni de coña, y ni siquiera tenía el DNI. Suponiendo que iban a paralizar el coche, nos bajamos para tratar de seguir el camino andando o con otro que llegara (estábamos casi en el pueblo), y en ese momento viene el policía con el conductor y nos dice que puede seguir, que tiene una multa y ya la ha pagado. Alguien se imagina como solucionaron el tema?….

Podría seguir contando anécdotas, pero como muestra creo que ya es suficiente……

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