24 de julio de 2006. En esta ocasión la etapa fué muy corta. En realidad se trató de un reajuste
de espacios, ya que el día anterior había contactado con mi amiga Zuriñe, quien se había ofrecido a ir a recogerme donde terminara esta primera fase de mi camino, para llevarme a Vitoria y desde allí tomar el tren de regreso. Por esa razón, en este día hice los 12 kms. que separan Azofre de Santo Domingo, a donde llegué pronto, tras un penoso recorrido ya que el pié me dolía mucho y me resultaba casi imposible caminar.
Como dije Zuriñe me recogió en Santo Domingo y me llevó a
Vitoria, alojándome en su casa. Coincidía además que en Vitoria estaban con una noche de anticipo de fiestas y había mucha animación en la zona vieja. Fué un final de recorrido en el que pude comprobar que hace falta mucha preparación para lanzarse al Camino, y no solo eso sino también tener suerte con la
climatología, aunque esta normalmente suele estar acorde con las fechas que se eligen para caminar. En este caso debo
reconocer que, aunque supeditado a la disponibilidad por las vacaciones, el mes de julio es nefasto para acometer esta aventura, máxime para una persona que, como es mi caso, sufre con las altas temperaturas.
En todo caso la experiencia en
su conjunto fué
positiva y quedé emplazado conmigo mismo para antes del final del verano retomar la marcha para andar una semana más.