15 de marzo de 2008. Aprovechando la semana santa, retomé el camino para intentar
llegar a Santiago al terminar la semana. Y escogí esta fecha para que Chus pudiese venir, ya que le quedó buen recuerdo de la fase anterior. Estaba previsto que también Mamen nos acompañase pero cogió un fuerte gripazo y desistió de la idea. Y también para que Chus haya podido hacerlo, puesto que recientemente había abierto una tienda de calzado, entre su madre y Pilar se la van a atender en los dos días que fueron hábiles en la semana.
Y de la misma forma que al terminar el tramo anterior nos recogieron en Ponferrada, en esta ocasión también vinieron a
traernos, aunque fué Ipi quien nos acercó el día anterior para poder empezar el recorrido en esta fecha. Dormimos la noche anterior en un hotel de Ponferrada e iniciamos la marcha sobre las 10 de la mañana. La salida de Ponferrada es muy farragosa, ya que se circula por una calle que se va convirtiendo en carretera y se hace interminable. Cuando por fin se llega a lo que habitualmente es el camino,
ya llevas recorridos varios quilómetros.
Gracias a que Ipi nos trasladó las mochilas al albergue de Trabadelo pudimos hacer el camino más livianos y de forma más rápida. Hicimos, asi, 33 kms de marcha, a pesar de que el tiempo fué malo de solemnidad porque estuvo lloviendo prácticamente toda la jornada.