Hoy el día comenzó soleado, igual que ayer, pero
con la diferencia de que hoy el viento era prácticamente inexistente, mientras ayer soplaba a casi 20 Km/h.
Después de un generoso desayuno para preparar la jornada, hoy espabilamos un poco mas y conseguimos estar a la cola del transporte casi media hora antes, Y aunque había bastantes clientes, tras un ratito de espera pudimos acceder al coche y además tuvimos la suerte de que nos acercó a la zona de Anayet, que es a donde pensábamos ir en las primeras horas de la mañana. Y llegados allí, lo primero que hicimos fué subir en el Ts Garmet para acceder desde lo alto, por la
pista Batallero a la zona de Portalet. Tras batallero, cogimos el Ts Espelunciecha para desde lo alto bajar ya la Rinconada (pista azul) y volver a la base, haciendo nueva subida en el mismo telesilla para realizar la bajada por la pista roja que tenía un aspecto excelente. Esa pista, con el mismo nombre del ts, nos gustó a los dos, ya que ambas pistas a primera hora de la mañana estaban con nieve en perfecto estado. Tras una tercera subida, valorando la posibilidad de acceder al Ski-Track, finalmente volvimos por la pista azul a la base, para cambiar a la zona de Anayet. Ya en la base, volvimos al Ts Batallero, y desde lo alto tomamos la pista azul de La Glera, que ayer cuando
la pasamos, ya tarde, estaba en un estado lamentable. Bueno, pues hoy pese a ser temprano, seguía igual de mal, lo que da idea de que no fué pisada durante la noche.
En vista de lo anterior, decidimos cambiar hacia la parte alta de Anayet. Subimos en el Ts de ese nombre, y desde alli hicimos varias bajadas, por las pistas Anayet (azul), Carbonara (azul) y más tarde Midi (roja). Todas ellas estaban en muy buen estado y como a Rafa la Midi le gustó especialmente, a lo largo de la jornada repetimos ese recorrido más de una vez. Durante ese tiempo hicimos un ligero descanso en Culvillas, tomando el
característico caldo caliente y unos frutos secos. Tras el parón, subimos el pequeño Ts Culvillas, que lleva a la zona donde están unos bungalows tipo iglú muy originales, que seguramente se alquilan. La pista que baja desde allí es pequeña y nada especial. Y después de esos recorridos por las zonas de Portalet y Anayet,
Rafa sugirió cambiar a la zona de Izas, donde ayer disfrutamos un montón.
Por esa razón desde lo alto de Anayet, a través de la azul Pico Royo bajamos a Sarrios para dirigirnos a los arrastres Lanuza, Escarra y Huegas, que nos permitieron recorrer todas las pistas rojas a las que dan acceso ( Lanuza, Escarra, Arándanos, Huegas y Tobogán) por las que hicimos numerosos descensos. Es la zona que yo recordaba como más atractiva de mis anteriores estancias en Formigal y hoy Rafa coincidió conmigo en que es tal vez lo mejor de aqui. Pese a que ya eran entre las 2 y las 3 de la tarde, la nieve estaba espléndida y las pistas son sumamente atractivas. Exigentes, pero que generan satisfacción al recorrerlas. Y cuando ya superábamos las 3 de la tarde y antes de que el cansancio y el previsible deterioro de la nieve en las diferentes zonas nos fueran a generar un mal final de jornada, optamos por bajar Izas hasta la base del Ts Collado para, una vez subido a lo alto, regresar a Anayet donde podíamos esperar al coche del hotel, sin prisa mientras nos tomábamos unas cañas.
Ya en la zona de Anayet, efectivamente nos tomamos unas cañas con unas rabas y luego frutos secos y nos relajamos en la espera del coche, que nos recogió hacia las 4 y cuarto y nos trajo de regreso al hotel. Y una vez en la habitación, hoy me decidí a probar la calidad del spa, que resultó ser interesante. Allí, primero en la piscina con chorros, luego con el jacuzzi y finalmente con sendas pasadas por el baño turno y la sauna, me permití un relativo relax, mientras Rafa se dedicaba a una siesta en la habitación.
Tras el descaso vespertino, salimos a nuestro paseo diario en busca de un lugar donde tomar unas cañas y cenar posteriormente. Hoy teníamos ya el ojo puesto en La Tosquera, un restaurante que a Rafa le había sido recomendado y del que había buenas referencias en varios sitios. Pero previamente fuimos a visualizar el Arriel, otro de los lugares de tapas que el camarero del hotel nos había recomendado. Y lo cierto es que estaba lleno, y que nos dejó buena impresión para alguna de las cenas que nos quedan.
Pero volviendo a La Tosquera, hicimos una excelente elección. Comenzamos con unas
anchoas del cantábrico con pan de cristal, para continuar con Tacos de carne roja con salsa estrogonof, y de postre un surtido de quesos de la zona. Para acompañarlo, nos recomendaron un vino de autor de la zona, Mipanas,
que resultó ser una excelente elección. Todo de la mejor calidad, y si tuviésemos que calificar, el queso lo
menos llamativo, pero un 10 para el vino y para el resto de platos.
Y como quiera que mientras
cenábamos se disputaba el partido entre Juventus y At. Madrid, no tomamos café en el restaurante y nos vinimos a tomarlo, junto a un digestivo, a los salones del hotel, donde rematamos la velada de una jornada fantástica, y además con las expectativas según la meteorología de que mañana o quizás esta noche, caerán algunos copos de nieve que mejorarán el estado de las pistas. Estamos en ello y mañana veremos si los pronósticos se han cumplido.