Copio aqui lo que escribí esta mañana, pensando que no lo podría publicar hasta la noche en Cusco….
Continúo hoy, jueves, ya que ayer no fue posible conectarse. Estuvo todo el día cerrado el cíber y a la noche, cuando lo vimos abierto y tratamos de ir a conectarnos, nos dijeron que estos días hay problemas con la línea y por esa razón tienen cerrado. Tampoco anoche fue posible conectar, de forma que si no hay novedad lo haré esta noche desde Cusco.
Ayer jueves no hubo grandes cosas. El menú fue parecido al de otros días (una sopa-caldo con patatas, zanahorias, guisantes, algo así como sémola y trozos de carne-grasa). Es decir, que mantenemos él régimen de comidas. Para la cena Clemencia nos pidió que volviéramos a hacer unas tortillas con la patata que habría sobrado del día anterior. De forma que Ipi y yo volvimos a estar de cocineros, y resultaron un par de tortillas que no llegaron para todos. Antes, por la mañana me pequé una sesión de pelado de guisantes que para qué os voy a contar….. tengo las manos como para presentarme a un concurso de belleza. Ipi estuvo pelando y cortando zanahorias, y Ester peló patatas…. En fin, todo muy organizado.
Hice ayer un intento de volver a charlar con el alcalde, pero estaba de gira. Hoy lo volveré a intentar, para recabar una serie de datos que quiero sobre Pomacanchi.
Por la tarde ayer volvimos a duchar a algunos niños. Claro que como no teníamos ropa nueva para todos ellos, nos limitamos a darles gorras, calcetines, calzoncillos, etc. Intentamos que fueran a sus casas a buscar ropa limpia, pero no sé si quisieron escaquearse o era verdad, pero decían que no tenían ropa limpia. De modo que nos limitamos a sacudirles la que llevaban puesta, y al menos se levaron un buen lavado de cabeza y un fregado de cuerpo entero. Además conseguimos que se ducharan varias de las mayores que hasta ahora no lo habían hecho, pero éstas lo hicieron en el baño, bien cerradas.
Para la semana próxima, que será nuestra última aquí, tenemos proyectado hacerles algunas cosas especiales, como arroz con leche, bizcocho (hay que llevarlo al horno, porque en la casa no lo hay), y una chocolatada para la última tarde, con reparto de juguetes (hay en el almacén creo que para todos), y también una excursión para el último día, a ver el parque de vicuñas o la laguna, según el número de niños que acudan.
































