9ª Etapa: Azofra-Santo Domingo de la Calzada

24 de julio de 2006. En esta ocasión la etapa fué muy corta. En realidad se trató de un reajuste Sto. Domingode espacios, ya que el día anterior había contactado con mi amiga Zuriñe, quien se había ofrecido a ir a recogerme donde terminara esta primera fase de mi camino, para llevarme a Vitoria y desde allí tomar el tren de regreso. Por esa razón, en este día hice los 12 kms. que separan Azofre de Santo Domingo, a donde llegué pronto, tras un penoso recorrido ya que el pié me dolía mucho y me resultaba casi imposible caminar.

Albergue - Santo DomingoComo dije Zuriñe me recogió en Santo Domingo y me llevó aParador - Santo Domingo Vitoria, alojándome en su casa. Coincidía además que en Vitoria estaban con una noche de anticipo de fiestas y había mucha animación en la zona vieja. Fué un final de recorrido en el que pude comprobar que hace falta mucha preparación para lanzarse al Camino, y no solo eso sino también tener suerte con la Santo Domingoclimatología, aunque esta normalmente suele estar acorde con las fechas que se eligen para caminar. En este caso deboSanto Domingo reconocer que, aunque supeditado a la disponibilidad por las vacaciones, el mes de julio es nefasto para acometer esta aventura, máxime para una persona que, como es mi caso, sufre con las altas temperaturas.

En todo caso la experiencia en Sto. Domingo de la Calzadasu conjunto fuéFinal trayecto - 1ª fase positiva y quedé emplazado conmigo mismo para antes del final del verano retomar la marcha para andar una semana más.

 

8º Etapa: Navarrete-Azofra

23 de julio de 2006. Tras pernoctar en Navarrete, comencé el recorrido de esta etapa con buen CS1021ánimo y bastante fresco, pero tras una parada en Ventosa para desayunar, se me fué haciendo cada vez más duro el camino. El dolor que se me había iniciado en la etapa anterior en el juego del pié derecho fué a mas y llegando a Nájera lo cierto es que casi me costaba enlazar un paso con el siguiente. «He visto que no es solo CS1022un problema mío, sino que cuando me fijo en otros caminantes observo que falta coordinación entre las piernas a la hora de dar los pasos. El cansancio va haciendo mella y las piernas se resienten y se niegan a funcionar de modo convencional«. Este párrafo escribía yo en mi cuaderno del camino en esa fecha.

Y dado que veía dificultades para continuar, estuve planificando mentalmente la forma de llegar desde alli hasta Burgos para enlazar con el tren y regresar a Ourense. Sin embargo, un CS1024hecho posterior me hizo cambiar los planes. Fué una llamada de teléfono a María, en la que supe que estaba pasando esos dias en Mondariz, cuando yo suponía que lo estaba pasando mal. Me pidió que continuase el recorrido según mis previsiones iniciales y aunque no lo hice por esa razón, decidí continuar en cierto modo por rabia y pensando además en que aunque retornase antes de lo previsto no me iba a encontrar con ella. Asi pues, decidí continuar CS1025la marcha hasta Azofra, un pueblo pequeño pero con un albergue excelente. Tiene habitaciones con dos camas, y en la que yo ocupé me tocó como compañero un austríaco que también viajaba solo. Como llegué pronto al albergue, tuve tiempo de ir a comer a un restaurante llamado El Peregrino y allí coincidí también con mi compañero de habitación, así que comimos juntos y charlamos animadamente en inglés. Se alojaron también aqui los daneses de los últimos días.

Como esta etapa fué mas corta y tuve mucho tiempo para descansar, pensar, escribir, etc… en CS1026esa fecha me puse a hacer una serie de reflexiones, algunas de ellas un tanto «filosóficas», que transcribo del cuaderno: «dentro de las disquisiciones filosóficas que vengo realizando en los momentos de soledad, mientras trato de que un pié siga al otro, pensaba ayer en el sentido que puede tener el daño en uno u otro pié. Desde el inicio, mi pié izquierdo ha sido el más deteriorado por la ampolla en la planta que no puede cicatrizar al no tener descanso. Pensaba yo que CS1027el pié derecho es el que pisa firme y el izquierdo el que soporta el desnivel, la inclinación, los huecos o las piedras….  Tal vez en la vida ha sucedido algo parejo. En tanto mi propensión es a mirar a la izquierda con talante progresista e izquierdoso, la verdad es que en todo momento he tratado primero de asegurar (pié derecho) y luego me permito ciertos devaneos pero teniendo siempre por delante la seguridad. Y hoy, curiosamente, el pié derecho ha empezado a

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flaquear. Será que me fallan las convicciones? Que me falta seguridad?  Seguramente ha sido una chorrada de las muchas que uno puede pensar en tantos ratos de soledad, muchos de ellos bajo un sol de justicia que ablanda las ideas… «CS1032

Esta parada de final de etapa coincidió con fiestas en Azofra, y con motivo de las mismas en el centro del pueblo había una degustación de pinchos morunos, de forma que pagabas el pincho y te daban la bebida. Como los pinchos estaban buenísimos, me tomé varios y ya me sirvió como cena, pues además en esta ocasión había comido bien. Estuve analizando posibles fechas para hacer una segunda tanda en mi Camino, y pensé que septiembre sería un buen mes.

7ª Etapa: Sansol-Navarrete

22 de julio de 2006. Etapa larga y dura, ya que avancé para recuperar ritmo y dar un empujón importante. Fueron casi 34 kms. Empecé sobre las seis y media de la mañana y con las prisas CS1033me dejé olvidadas en el albergue las botellas de agua. No me dí cuenta de ello hasta bastante rato después, cuando al encontrarme con otra chica en el camino y para evitar bajar la mochila le pedí que me cogiera la botella y vió que no la llevaba. Esa chica me dió a beber agua de la suya e incluso un poco más tarde ella misma y otro chicoCS1035 que la acompañaba me dieron sendas naranjas que me permitieron aguantar la sed en el largo trayecto hasta Viana (casi 12 kms desde Sansol). Precisamente en Viana estaban en fiestas y con ese motivo estaba casi todo cerrado. Aun así en el único café que estaba abierto conseguí algo de fruta y agua para poder continuar el recorrido. En el café me ofreció sentarse a su Vianamesa una italiana que al final se ha alojado en el mismo albergue que yo en Navarrete, mi final de etapa. También el matrimonio danés llegó a este albergue.

En cuanto al trayecto de esta etapa, Entrando en Logroñola cosa fué bastante bien hasta llegar a Logroño, cuando llevaba recorridos unos 21 kms. Allí hice una parada para descansar y cuando reanudé la marcha era casi la 1 de la tarde, con lo que el recorrido posterior hasta Navarrete se hizo muy pesado debido al calor. Hube de hacer varias pequeñas paradas para refrescarme. Y a mi llegada al final de la etapa, me fuí a la piscina municipal, lo Logroñoque me permitió pasar el resto de la tarde relajado y refrescándome cada poco rato para soportar el calor. De todos modos, tengo los piés bastante machacados.

Navarrete es una localidad que está bien, hay mucho ambiente. La cena fué excelente: gazpacho, conejo con caracoles y helado, y un café para terminar.

6ªEtapa: Estella-Sansol

21 de julio de 2006. Me había propuesto salir antes y lo hice, aunque con todo pasaban de las seis y media de la mañana cuando me puse en ruta. Al poco de salir, se pasa por el Monasterio Monasterio de Irachede Irache, y la Fuente del vino, aunque a esas horas lo que menos apetecía era tomarse un vino. La primera parte del recorrido,La fuente del vino hasta Los Arcos, se hizo bastante bien. Según los libros, esta habría sido una etapa lógica, o sino continuar otros 10 kms hasta Torres del Rio, segun otros programas. Pero lo cierto es que al llegar a Los Arcos, a las 12 de la mañana, me comía el diablo pensar en pasar alli todo un día, en un lugar donde no hay absolutamente nada que hacer y con tantas horas por delante. De forma que aunque inicialmente me anoté en CS1047el albergue, cuando me hube dado una ducha me encontré con fuerzas para continuar y decidí reanudar la marcha, con la idea de Junto a Pablito el de las Varasllegar hasta Torres del Rio.

Así que sobre la una de la tarde me cargué la mochila y me puse de nuevo en camino. El recorrido es llano, pero hacía un sol de justicia, que caía de plano y sin prácticamente arboles que dieran alguna sombra. Cuando se acerca a Sansol, el camino transcurre a través de una urbanización de chalés, alguno de ellos con piscina, y yo en esos momentos con un sol que aplanaba echaba de menos mi casa, mi piscina y la temperatura CS1049de Castelo. Y ocurrió que un poco más adelante pasaba un regato bajo unos árboles, de modo que decidí hacer una parada para descalzarme y mojar los piés un rato. Mientras duró, fué maravilloso, pero lo malo fué que al volver aCS1050 calzarme y comenzar a andar, las piernas casi no me sostenían, con lo que mi idea de llegar a Torres del Río se quedó en nada y gracias que pude circular otros mil metros hasta llegar al albergue de Sansol. Este albergue es privado, pequeño pero aceptable. En total fueron 28 kms. en esta etapa.

CS1051Entre la gente que estába alojada había una pareja joven italiana con una niña pequeña. Viajaban con un caballo para llevar a la niña, pero ocurrió que justo la noche anterior se les escapó el caballo y estaban esperando noticias para ver si alguien lo había visto y daba señales para poder recuperarlo.CS1052 La cena resultó muy agradable ya que además de esa pareja italiana había un matrimonio danés (ella dentista y él economista) y dos jóvenes franceses. El pueblo pese a ser muy pequeño tiene algunas casas señoriales.

5ª Etapa: Puente La Reina-Estella

20 de julio de 2006. Tras dormir bastante mal a causa del calor (pasé buena parte de la noche CS1055abanicándome), inicié la marcha poco después de las 7 de la mañana. Aunque al principio el recorrido no parecía duro, poco a poco se fué complicando a causa del mal estado del suelo, con mucho barro. Antes de llegar a Cirauqui Una peregrina - Bernadettehubo una subida complicada. Menos mal que allí había un bar donde hacer un alto y poder tomar un café. Reanudada la marcha, volví a hacer otra parada en el pueblo de Lorca. Tiene en el centro del pueblo una fuente con agua fresquita, donde apetecía Plaza de Lorcadescalzarse y meter los pies para refrescarse. Hice una comida muy simple, a base de chocolate y naranjas. A partir de ahí, el recorrido fué casi llano, aunque el calor lo fué haciendo cada vez mas duro. A mi llegada, tras un recorrido de 22 kms, tuve que esperar por la apertura del albergue e hice cola para tratar de conseguir una buena cama. CS1059La final me tocó una cama baja, junto a la ventana, lo que fué importante para no pasar demasiado calor.

Ya descansado y tomada la ducha de rigor, aproveché para hacer colada en la lavadora, y salí luego a comprar fruta, y aunque había pensado en hacer una buena cena, ya que la comida no lo fué tanto, me encontré con que Estella/Lizarra estaba en plena semana medieval, con

desfiles y monerias de los «medievos», asi que me tomé tranquilamente una caña en la plaza y más tarde un vino con chistorra en el bar del folklore. Como ya no me atraía tanto la idea de la cena, repetí otro vino con pincho en un bar, de camino al albergue, y me retiré a dormir pronto.

Plaza Mayor - EstellaMientras estaba sentado en la plaza tomando mi caña, se sentó a mi mesa una alemana que también va de camino y buscaba acomodo para tomarse una clara. Charlamos un rato, mientras ella pintaba en su cuaderno la fachada de la iglesia de San Juan, que está en esa misma plaza.

Etapa 4ª: Pamplona-Puente La Reina

19 de julio de 2006. Esta etapa comenzó tranquila, ya que después de la tormenta de la noche anterior la temperatura era muy agradable y el recorrido relativamente suave al principio. Pero llegó CS1066luego la subida al Alto del Perdón, que es durilla en cuanto a la subida pero que se complicó en la bajada, ya que está llena de piedras, lo que me generó que aparecieran ampollas en los dedos en ambos piés. Y ya terminada la bajada, Alto del Perdónse desató una tormenta considerable que me obligó a hacer una parada en Uterga, lo que aproveché para hacer una semi-comida.Alto del Perdón - Vista al frente

Tras la parada, retomé el sendero y tras un rato relativamente bueno hice un desvío para acercarme a ver la iglesia de Eunate que, según todos los libros valía la pena ver. El problema fué que después de la tormenta ese terreno estabaEunate completamente embarrado y no hubo manera de evitarlo, con lo que la ruta estaba intransitable, las botas a tope de barro, con resbalones, etc… Eso hizo que se me retrasase bastante el ritmo de marcha.

Eunate está en el final del camino aragonés y en el siguiente pueblo, Obanos, se juntan ambos caminos. La subida a

Obanos se me hizo muy incómoda y llegué ya cansado a Puente la Reina, donde decidí quedarme, aunque a primera hora de la mañana mis previsiones eran las de ir algo más lejos, habida cuenta de lo bien que empezaba el día. Durante este recorrido me volví a encontrar con la jienense que el otro día me dió las pastillas de árnica, y también con la francesa que me dió de su agua. Está claro que, al final, unos un poco antes y otros más atrás, repetimos las rutas y los ritmos, porque la llegada al final de etapa la hice junto al italiano con el que inicié la marcha en Saint Jean el lunes pasado. Han sido hoy 24 kms.

Me alojé en el albergue del Hotel Jakue que está bastante bien, y tras la ducha y refrescarme di una vuelta por el pueblo, donde compré útiles para curar las ampollas de los pies (una aguja con hijo para perforarlas y eliminar el líquido). Resultó bastante efectivo. Y la cena la hice en el restaurante del hotel, durante la cual volvió a caer otra importante tormenta, con viento muy fuerte.

3ª jornada: Zubiri-Pamplona

18 de julio de 2006. En esta tercera jornada, decidí madrugar más y a las 7 de la mañana ya estaba iniciando la marcha para afrontar mejor el calor.CS1084 Fué una etapa de 20 kms, con final en Pamplona y solo una parada para desayunar en Burlada. Al salir simplemente me tomé unos melocotones que el día anterior había comprado en Zubiri.

Como llegué pronto a Pamplona, me cogí una habitación en un hotel para pasar todo el día, aunque al final apenas salí por Plaza del Castillo - Pamplonala ciudad porque a mediodía había 38 grados y a la noche solo bajó hasta los 32 grados. No obstante después cayó una fuerte tormenta que permitió refrescar un poco el ambiente.

Esta etapa y la jornada en sí me sirvieron para reflexionar sobre lo ya comentado en la etapa del día anterior de las prisas. En mi cuaderno de ruta, comentaba lo siguiente: «Tengo el hábito de plantearme las cosas de una forma concreta y me cuesta cambiar luego la programación. He visto que en general la gente se toma el camino con otra filosofía y he decidido empezar a relajarme y caminar Plaza Castillo - Pamplonaal paso tranquilo que requiere la ocasión. El atracón del primer día fué en parte causado porque yo imprimí un ritmo demasiado rápido. La verdad es que ya he comenzado a dejar que las etapas se hagan sobre la marcha en función del cansancio, del calor y del estado de ánimo».

Y razonaba asimismo: «Pero es que debo llevar ese criterio a todo lo que hago; dejar de actuar de forma tan programada, y si programo no cerrarme a los cambios que en la mayor parte de los casos deben permitir acomodar la vida a los hechos que me suceden, al ritmo normal de la marcha y no empeñarme en que las cosas hay que hacerlas de tal o cual forma o en tal o cual plazo, simplemente porque en un determinado momento creí que eso era lo correcto y lo programé asi. Debo empezar aser más flexible sobre todo en las cosas importantes y en aquellas que me afectan no solo a mi».

Esas fueron algunas de mis primeras conclusiones prácticas de los tres dias iniciales del recorrido, con lo cual la idea de llegar a Burgos al final de este periodo….  como que se quedó ya fuera de la programación, puesto que no sería posible.

Segunda etapa: Roncesvalles-Zubiri

17 de julio de 2006 – Me levanté francamente tocado, con un fuerte dolor en la pierna derecha, tanto en la rodilla como en el gemelo, que casi no me permitía mantenerme en pié, motivo por el cual dudé si quedarme a descansar o continuar la marcha.

Vista de Roncesvalles
Vista de Roncesvalles

Finalmente pudieron más las ganas de continuar y sobre las 9 de la mañana reinicié el camino, aunque con bastantes molestias en el gemelo cuando tocó subir y en la rodilla cuando se trataba de bajar. Además me surgió una pequeña ampolla en la base del pié izquierdo, pese a los cuidados de vaselina y alcohol de romero, producto de las recomendaciones previas.

Pese a todo, conseguí realizar la etapa de 24 kms, que es lo que separa Roncesvalles de Zubiri, y al llegar a destino

Un sendero saliendo de Roncesvalles
Un sendero saliendo de Roncesvalles

me dediqué a descansar en la piscina del pueblo, que está verdaderamente bien, máxime con el calor que me acompañó toda la jornada. No conseguí plaza en el albergue y me alojé en una habitación de un particular, bien equipada y con baño. En el recorrido de esta etapa he coincidido con dos chicas. A una de ellas, española, que hace el camino con toda la calma, me la encontré en CS1094una fuente donde yo paré para descansar y refrescarme y fué quien me facilitó unas pastillas de árnica para los dolores y crema para el gemelo. En la charla que mantuve con ella me dí cuenta de que tengo un error de planteamiento: he iniciado el recorrido con la idea de llegar a Burgos en 10 días, lo que me exige un ritmo determinado, y ahi está mi error: el camino es para disfrutarlo, para hacerlo al ritmo que corresponda en cada momento y caminar de forma tan preconcebida no es lo más adecuado, de modo que he

Junto al puente de la Rabia - Zubiri
Junto al puente de la Rabia – Zubiri

decidido olvidarme de mis proyectos y caminar al ritmo que el cuerpo y las circunstancias me permitan en cada momento, olvidándome de objetivos duros. Cerca del final de etapa me uní a una chica francesa que me dió agua (a mi se me había terminado y ya no encontraba fuentes donde aprovisionarme). Fuimos juntos hasta llegar a Zubiri. Fué una charla agradable, y me contó que ella inició su ruta en Francia, donde vive, y lo va realizando a razón de 10 dias cada año, sin prisa.

Mi primera experiencia – Dia 1

Corría el mes de julio del año 2006 cuando por fin conseguí programar unas fechas que me parecieron adecuadas para iniciar el camino, algo que había proyectado unos años atrás y que por diferentes razones no había llevado a cabo hasta entonces. En aquellas fechas estaba yo trabajando en Pontevedra, ya prejubilado del banco, y colaboraba en la reorganización de una empresa que era propiedad de un antiguo cliente.

Preparé mis vacaciones para la segunda quincena de julio, y de ese modo el día 15 de ese mes tomé el tren Coruña-Irún desde Ourense hasta Pamplona y desde esa estación directamente me fuí en taxi a Saint Jean Pié-de-Port, al otro lado de los Pirineos, donde deseaba inicial el recorrido. La partida la hice desde Ourense y fué mi amigo Julio (en cuya casa había dormido la noche anterior) quien me llevó a la estación para tomar el tren. Ese mismo día escribí, ya en el punto de partida, que el viaje hasta allí había sido bueno tanto en el tren como en el taxi, y el paisaje precioso, con bosques

Vista de St. Jean Pied-de-Port

espléndidos y excelente vegetación. «Apetece atravesarlos y dejarse llevar por la imaginación» escribí yo aquel día en mi cuaderno.

El Puente de St. Jean

En Saint Jean no conseguí plaza en el albergue, y me alojé en una casa privada que también ofrece habitaciones, no sin antes realizar un pequeño recorrido por el pueblo, que me resultó muy atractivo.

El recorrido lo inicié el lunes día 16 bien temprano, para que el calor no me resultase tan duro, y asi puedo decir que prácticamente vi amanecer ya en

El primer amanecer del Camino

marcha. Pero luego llegado ya al final de la primera etapa en Roncesvalles, decía yo que esa etapa había sido «de una dureza que no imaginaba; en varias ocasiones sentí calambres y tuve que hacer numerosas paradas para descansar, beber y tomar aire pues las piernas me flaqueaban; parecía que no se iba a terminar nunca; se veía una subida y cuando yo esperaba un tramo llano, más subida una y otra vez en una cierta agonía sin fin». Pese a todo hice los 27,7 kms de recorrido en 7 horas. En mi alojamiento de la primera noche estaba un italiano que inició la ruta al tiempo que yo, pero que llegó a Roncesvalles cuatro horas más tarde pero mucho mejor físicamente. Esa noche escribía que como resultado de todo ello estaba hecho polvo, con agujetas y dolor en todo el cuerpo, y con temor respecto de como habría de afrontarse la siguiente etapa. En todo caso, la experiencia la consideraba positiva.

Colegiata – Roncesvalles

Un vez terminada esa etapa y alojado en un hotel porque al llegar al final de la misma el albergue todavía no estaba abierto, después

Claustro de la Colegiata de Roncesvalles

de ducharme y descansar un rato, me fui a la Misa del Peregrino en la Colegiata de Roncesvalles, donde diariamente llevan a cabo una ceremonia con gracia, y se comenta la nacionalidad o procedencia de los peregrinos que se han registrado en ese día, siendo en esa ocasión de numerosos paises y también muchos españoles con diversos orígenes.

 

Los inicios

Fué allá por el verano de 2006 cuando comencé con lo que había de ser un devenir continuado por los diferentes recorridos de lo que denominamos Camino de Santiago, que hoy sin duda es uno de los motivos que multitud de personas utilizan para aplicar en sus vidas experiencias nuevas o repetitivas pero siempre gratificantes, como es el disponer de muchos momentos de quietud interior (mientras evidentemente se mueven físicamente), de oportunidades de conocer a otras personas, otras culturas, otras formas de vivir o de afrontar la vida y la realidad, y también -como no !- de las ocasiones para viajar de una forma diferente, con las incomodidades de los albergues, las inclemencias meteorológicas y la escasez de aprovisionamientos en muchos momentos.

Pero todo ello forma parte del «camino» y le da además un plus de interés para quienes lo hemos experimentado y ya forma parte de nuestro hábito en cuanto a una forma de vida diferente, y también a una necesidad que periódicamente nos demanda lanzarnos a un nuevo recorrido, a unos días de contacto con esa realidad diferente de la rutinaria para conocer a otras personas y disfrutar de unos días inmersos en esa realidad que tanto nos atrae.

Y desde ese comienzo en el año 2006, han sido ya al menos seis o siete travesías en diferentes momentos y con diferentes compañías, desde el inicio en solitario hasta los últimos recorridos con las que se han convertido en compañeras habituales, Mayi y Dora.

A punto de empezar un nuevo y más completo recorrido, iré desgranando en diferentes ediciones los recorridos realizados hasta la fecha, para quien tenga el deseo de conocer un poco lo que se vive en esos momentos y para a la vez guardarlos yo como referencia futura.