Viernes 19

Hoy completamos la primera semana aqui, y seguimos resisitiendo. Ayer continuamos con el baño de los niños y niñas. A los chavales ya un poco mayores (a partir de 10 años) les daba pudor que los ducharan las chicas, y me tocó hacerlo a mi. Completamos otros 10 creo, pero la ropa que trajimos se terminó y ahora estamos tirando de lo que había guardado aunque a algunos ya no les podemos dar el traje completo.

No he hablado del tiempo. Por aqui, como esto está cerca del ecuador, las diferencias entre verano e invierno a los efectos solares no son grandes. Amanece casi siempre en torno a las 5 ó 5,30 de la mañana y oscurece entre las 6 y las 6,30 de la tarde. Y en cuanto amanece, se empieza a escuchar la megafonía del pueblo, porque desde la Plaza de Armas llaman por megafonía a la gente que tiene llamadas telefónicas, avisan de los eventos del día, etc. Total, que prácticamente a partir de las 5 de la mañana no se puede dormir. Como a nosotros nos cuesta acostarnos temprano, al regresar de Hatunsonqo después de cenar (suele ser sobre las 8,30) nos ponemos una pelícla en el ordenador, para alargar un poco el día, y antes de las 11 estamos ya en la cama. Yo suelo leer un poco más, por lo cual dormir, lo que se dice dormir… echad cuentas.  Y en cuanto a temperaturas, durante el día suele hacer sol y se llega hasta los 25 grados y por las noches baja bastante y estaremos por debajo de 10 º.
Estos días, bueno casi todos desde que llegamos, lleve a una u otra hora. Ayer y anteayer llovió de noche, pero llueve duro. Son tormentas y cae bastante agua.

Intentaré luego incorporar algunas fotos de estos días. Y sigo dando gracias a todos los que nos siguen, con un especial recuerdo hoy para los bebeuvas, que ya han recibido el enlace de Manolo Dominguez. Un fuerte abrazo.

El menu de ayer, ya lo dije: arroz con trocitos de pollo, de salchichas, y de la parte verde de los ajetes, y guisantes. La parte blanca (la cebolleta) no la comen, así que la dejamos para hacer un revuelto para nosotros en la noche.

Y hoy nos vamos a la tarde a Cusco, para mañana a la mañana ir a Machu Pichu. Será un viaje de dos días, pues aunque no queda lejos, lo recomendado es subir allí a primera hora de la mañana (sobre las 5,30) para ver las primeras luces del día desde el alto. Luego, se puede ir también a la montaña que está al lado, el Wayna Pichu. Yo subiré en el turno de las 10 de la mañana (el aforo es limitado a 400 personas/día). Ipi se irá al otro lado, a la montaña, donde la subida es menos fuerte. Haré todas las fotos que pueda y a la vuelta las compartimos. Por eso mañana vamos de Cusco a Ollantaytambo en coche. Por la tarde, a última hora cogemos el tren a Aguas Calientes (al pié del Machu Pichu, donde dormiremos) y a la mañana siguiente la subida en bus, y tras las visitas bajaremos caminando por la montaña, para tomar el tren de la tarde de regreso y llegar a Cusco después de las 10 de la noche.

Aqui de nuevo

Es una pena que esta conexión a internet funcione tan mal y que haya que hacer birguerías para poder conectarse y lo peor la lentitud, pero qué se le va a hacer. Ayer habría podido cargar muchas más fotos, pero no fué posible. Veo que lo más fácil es escribir, así que os seguiremos contando cosas.

Ayer, por ejemplo, fué un día un tanto especial. Giovanni se marchó a la mañana, y su hermana Vania que debía venir en el coche de la tarde, no apareció, de forma que fuimos nosotros los voluntarios un poco como los «reyes» de la casa.  Habíamos previsto ya desde antes bañar a los niños y eso hicimos. No es que sean muy aficionados al baño o ducha, pero como lleva implícito que les regalabamos ropa nueva, la cosa cambíó.  Así que por la tarde, tras la comida, estrenamos la ducha que trajimos y tanto Ipi como Ester se encargaron de ir duchando a las niñas más pequeñas, mientras yo controlaba a los niños en otra habitación poniéndoles una peli en el video.  Para conseguir que se duchen, mientras lo hacen las niñas (por pequeñas que sean) no quieren que por alli aparezca ningún niño. Y viceversa.

Conseguimos duchar a un total de 12, entre niños y niñas y no se continuó porque ya la tarde iba avanzando y bajaba la temperatura. Al final todos se llevaron ropa nueva y se fueron encantados, mientras los que no llegaron a tiempo de la ducha estaban un poco moscas, aunque quedaron con el compromiso de que los ducharemos hoy.  Entre la ropa que trajimos y la que ya había en la casa, creemos que habrá para todos, o eso intentamos al menos porque lo más problemático es que los crios entiendan que haces diferencias.

Creo que no he hablado mucho de la comida. Bueno, pues lo que aqui se come es sencillo: a base de patatas y arroz con algunos aditamentos. Se trata de llenar los estómagos, porque el dinero no da para mas. De hecho, se hace comida a mediodía y a la noche se cena lo mismo, lo que ha sobrado y hay que repartirlo.  Los voluntarios comemos exactamente lo mismo, y a la cena (como ya no llega para nosotros) tenemos que buscarnos la vida. El lunes fuimos a un bar del pueblo a tomar «pollo a la brasa» (es lo único que hay en el único bar, que yo haya visto). El martes compramos unas latas de sardinas y de algo asó como paté de pescado, y eso es lo que cenamos el martes y miércoles. Hoy ya veremos lo que podemos encontrar.

En cuanto a los menús, como digo, simples; el martes un preparado a base de patatas, algo asi como calabaza, guisantes y trozos de queso, y de complemento, arroz blanco.  Ayer miércoles, el menu era diferente: arroz acompañando a un preparado de lentejas con patatas.  Y hoy creo que va a variar: habrá arroz con algo de pollo y salchichas, y no sé si algo más.  Para beber los niños toman una infusión, y nosotros agua.

Ayer estuvimos dando un pequeño paseo por el pueblo después de terminar de pelar las patatas y abrir los guisantes (estoy hecho un verdadero artista en ambas labores), y nos unimos al grupo de mujeres que hacían cola ante el Banco de la Nación para cobrar la ayuda que da el gobierno cada dos meses. Conseguimos que nos permitieran hacer algunas fotos (cuando les dices que si te dejan hacer una foto, te dicen que sí, si les pagas un sol, que viene a ser como 30 cts. de euro). Pero hicimos buenas migas y al final hubo fotos sin pagar porque les dijimos que nosotros estábamos trabajando en Hatunsonqo gratis.

Y por hoy, termino. Intentaré otra entrada con fotos. Si lo consigo, ya las vereis. Ah, y señalar que nos agrada mucho ver y leer vuestros comentarios porque nos sentimos apoyados desde ahi. La verdad es que esto es duro, pero también tiene sus partes de agradecimiento, que recibes de los niños, cuando jugamos con ellos, les ayudamos con sus tareas del cole, etc…..

 

Como es esto?

Estamos sorprendidos? Creo que en absoluto ninguno de los que estamos aqui nos hemos llevado sorpresas.  Efectivamente hay muchísimo que mejorar, entre otras cosas porque lo que te cuentan antes de venir no se corresponde exactamente con la realidad. Las personas que fundaron la casa -Giovanni, con la ayuda de su hermana- en un principio estaban con dedicación casi plena, pero con el paso del tiempo la cosa se ha ido deteriorando, y quien está alli cada día es Clemencia, la cocinera, a quien se le paga por su trabajo (poco dice ella y lo creo) y que tiene también dos hijas que acuden a la casa. Una tercera murió hace poco más de un mes. Pero tiene hasta 7 hijos repartidos por Peru, uno incluso casado y con hijos. Pues Clemencia cocina, y si no hay voluntarios la verdad es que tiene que ser muy duro. Y con la falta de apoyos, si no hay voluntarios, los chavales andan menos organizados, aunque en las rutinas diarias son constantes y cumplidores.

Abrazos a todos.

Y el país, pues para nosotros, un tanto chocante en la forma de vida, hábitos, vestimenta, etc. Pero no tiene nada que ver lo que el turista se encuentra en Cusco (en Lima supongo que todavía el contraste será mayor) a lo que hay en un medio rural como este a 107 kms de Cusco, a 3.800 m. de altitud y con un nivel cultural muy diverso, pero evidentemente bajo.  Una cosa que nos choca es que la mayor parte de la gente viste con lo que es el traje «típico» por lo que parece que siempre andan de fiesta. Y algo que especialmente nos llama la atención, es ver a las chicas (de 13, 14 ó 15 años o poco más) cargadas con un fardo que yo pensaba que era como la bolsa donde llevan cosas para vender o así…. pues no, lo que llevan en el fardo es a su niño o niña bebé… Porque es casi extraño encontrarse con crías de esa edad que no tengan ya al menos un hijo… y en un altísimo porcentaje, sin que tengan a su lado al padre de la criatura.  En Hatunsonqo, hay varios grupos de hermanos. Ayer vino por alli una de las madres, que no tendrá ni 25 años, y tiene a 4 niños en la casa.

Bueno, se está haciendo hora de ir a desayunar, así que voy a parar por hoy. Solo haré un último intento para incorporar algunas fotos de estos días de atrás.

Los niños

Detallado más o menos lo que son las instalaciones, paso a hablar ahora de los niños, que son la parte importante, la parte fundamental de este asunto y de nuestro viaje.

Las edades de los crios oscilan entre los 3 años y los 15 años (más o menos). Hay otra niña, hija de Clemencia, la cocinera, que tiene 19 y va también por alli a comer. Ayer estuve charlando con ella y cuando me dijo la edad quedé asombrado, porque no aparente más de 14 o 15 años.  Bueno, pues los niños son una delicia, un encanto, con su naturalidad y su espontaneidad. Nos llaman tios y tias, de modo que ahora somos Tía Ipi, Tía Ester y Tío Manuel. Llegan a comer, se lavan las manos, recogen su plato y su tenedor o cuchara que cada uno tiene ubicado en su lugar específico, y van pasando junto a las ollas, donde les servimos la comida, y se van a sentar al comedor. Como bebida toman una infusión fría. Y tras la comida, a lavar su plato y cubierto, a lavarse los dientes y luego a jugar, hasta la hora de hacer las tareas. En las tareas colaboramos con ellos haciendo de todo, desde enseñar a leer, hasta hacer dibujos, geometría, matemáticas, lengua, etc. Es realmente curioso lo que hacen.  Como singularidad, detallo lo que traía ayer una niña de 6 años, un encanto de espontaneidad, que debía poner si una serie de nombres (perro, silla, Peru, etc..) eran sustantivos «comunes» o «propios». Pero luego, en otro cuaderno de religión, le preguntaban en «actividades de búsqueda» (o algo así) cual era la ciuda donde estaba el caliz de Cristo de la última cena. Y como orientación, decía que era la ciudad donde el papa había ido a celebrar en 2006 el Congreso mundial de la juventud.  Por supuesto ninguno lo sabíamos, y le dije a la cría que pusiera a su profe «no lo sé, porque en esa fecha yo todavía no había nacido y por tanto no podía leer los periódicos».

Siguiendo con el programa diario de los níños, tras las tareas, la cena. Aqui, después del plato de comida, se les da una bebida caliente (otra infusión) y un bollo de pan. El proceso es el mismo de la comida, solo que al final, después de lavarse los dientes, por turnos que están ya establecidos se encargan de fregar las ollas, barrer todo, y dejar aquello recogido, en la medida de lo posible. Podeis imaginaros a una niña de 4 o 5 años fregando una olla que es casi tan grande como ella…. Pero lo hacen con plena dedicación y con el máximo interés. Y para terminar, al marchar cada uno a su casa, te dan el beso de despedida, uno por uno a todos los «tios» y se les da una fruta para llevar a casa. Ayer era una naranja.

Nuevo corte… y sigo con más noticias.

Hatunsonqo 3

Vaya, se ve que esto de madrugar funciona, porque hoy sí que consigo poner cosas. He de señalar que ahora aqui son las 8,05 de la mañana y yo he venido a primera hora para hacer esto, mientras Ipi y Ester duermen un poco más, antes de ir a desayunar a Hatunsonqo.

Las primeras impresiones de nuestra llegada son positivas… (dentro de un orden, claro). Como ya nos habíamos ido informando últimamente, el funcionamiento de la casa en los últimos meses está siendo lamentable, por la precariedad de las instalaciones, la falta de voluntarios y sobre todo la falta de dinero, ya que no hay ningún tipo de subvenciones y se nutre solo de lo que pagan los voluntarios, cuando los hay, que no es siempre.

Y hago un nuevo corte para publicar.

La casa de acogida atiende a 33 niños, ninguno de los cuales duerme allí. Ellos no van a la casa hasta mediodía, porque ahora desayunan en el colegio y al no haber continuidad de voluntarios ni dinero para pagar a alguien que esté alli de forma permanente, ya todos se van a dormir a sus casas. La casa cuenta con una cocina, una habitación amplia que sirve de comedor y de lugar para hacer las tareas que traen del cole, y para jugar con ellos. Hay otra pequeña habitación con un televisor, y una última donde se guardan cosas que traemos los voluntarios y cosas de la casa. Todo ello con un patio trasero, junto a la cocina, donde está el lavadero para fregar los cacharros, y otro patio delantero donde pueden jugar los niños. Hay un baño (solo wc y lavabo), y para duchar a los niños (o a quien quiera hacerlo) hay que utilizar el patio trasero. En realidad, más que una casa es parte de ella alquilada a su propietario, porque hay otras habitaciones alquiladas a otras personas.

En la casa donde duermen los voluntarios, también se trata de dos habitaciones en un primer piso, con camas y literas (en total 10 camas), estando la planta baja ocupada por la propietaria. en el patio de la planta baja está el baño (wc) y un fregadero que hace las veces de lavabo. Es todo lo que tenemos para asearnos, por lo que las duchas las haremos el fin de semana en Cusco o si queremos en Hatunsonqo, al aire libre y a la vista de posibles inquilinos…. es decir, que será el fin de semana en Cusco.

Hatunsonqo 2

Como he conseguido publicar la primera, continuo escribiendo. Decía que conocimos a nuestra compañera Ester, que al ser enfermera soluciona el problema de la inyección que Ipi debe ponerse el próximo lunes. Y con ella nos fuimos a nuestro nuevo alojamiento, que lo fué de esa noche y lo será de los fines de semana que volvamos a Cusco.

Ya el lunes, por la mañana hicimos unas visitas, organizamos y contratamos el viaje a Machu Pichu que haremos el próximo fin de semana e hicimos algunas compras de fruta y leche para traer a Pomacanchi. Finalmente, a las 2,30 de la tarde empezamos el viaje a la casa, en un bus lleno de gentes de la zona, cargados de maletas (en el techo del bus) y con una tormenta de agua de campeonato. Y tras dos horas y media de viaje (relativamente cómodo, la verdad) llegamos a Pomacanchi, con Giovanni, Ester, y los italianos.

Y de nuevo hago un alto, para publicar.. (por si acaso).  De momento no pongo fotos porque esto va muy lento y tardarían la tira en cargarse. Si puedo, lo hago al final.

La entrada en la casa fué normal, nos ayudó un chaval con una especie de bici-carro en el que transportamos todos los bultos, e hicimos una pasada primero por la casa de acogida para dejar algunas cosas y luego directamente a nuestro alojamiento, que está en otra casa diferente.

Hatunsonqo

Despues de numerosos intentos (este debe ser el cuarto o el quinto) hoy pienso que tal vez podré publicar algo aqui. Incluso lo que escribí ayer noche, para tratar de pegarlo directamente veo que no es posible aqui.

Desde nuestras últimas comunicaciones, hemos dejado el hotel, nos hemos ido a otro alojamiento más sencillo (donde pasan los voluntarios sus noches en Cusco antes de venir a la casa), y finalmente ya hemos llegado a Pomacanchi.

El domingo en Cusco hubo un gran desfile cívico-militar, porque se celebraba el día del Descapacitado. Desfilaron numerosas asociaciones de apoyo a los discapacitados y nos sorprendió ver la cantidad de personas en esa situación, no solo de la ciudad sino también de la provincia. Existen numerosas agrupaciones, lo que da idea también del número de personas a las que atienden, muchas de las cuales, como dije, desfilaron el domingo.

Tras una visita al barrio de San Blas, que nos gustó por lo típico que es, fuimos a comer al restaurante de los padres de Giovanni, donde ultimaríamos detalles antes de incorporarnos a Hatunsonqo. Allí conocimos a Ester, una enfermera de Miranda de Ebro que estará aqui el mismo tiempo que nosotros, y una pareja de italianos que también venían aunque solo por un par de días, ya que ellos hacen un viaje de «turismo solidario» recorriendo muchas ciudades y alojándose en casas de acogida o similares, para ver las realidades de esos sitios aunque sin ayudar personalmente.

Y voy a hacer aqui un alto, para intentar publicarlo. Si todo va bien, sigo escribiendo.

El Valle Sagrado

Hoy el día se inició también con problemas en la habitación. La ducha no regulaba bien la temperatura, pero lo solucionamos tomando un relajante baño…  El problema fué que nos retrasó un poco la hora del desayuno y hubimos de terminar deprisa y corriendo para llegar a la hora de comienzo del tour por el Valle Sagrado. Dejamos el aviso en recepción y nos aseguraron que los «ingenieros» lo solucionarián en la mañana.

El recorrido, muy interesante, aunque al final terminas un poco cansado de tanta piedra, de tantas subidas y bajadas (hay que tener en cuenta que esas subidas, son en zonas en las que estás ya entre los 3.500 y 3.800 mts. de altura). Pero lo mejor, aparte de lo interesante de las visitas, fué comprobar que ya Ipi se ha ido adecuando a la altura y no dejó de hacer ninguna de las subidas (y en la última llegamos a los 3.800 mts, por encima de Pomacanchi), con lo cual hay que pensar que no vamos a tener problemas en el resto de nuestra estancia aqui.

En todas las visitas los guías te llevan por zonas de venta de cosas típicas y propias de la zona, y a cada paso te asaltan niños y señoras para que compres de todo. La verdad es que hay cosas interesantes en cuanto al precio, y en algo ya hemos picado….

Y ahora, tras un rato para trasladar aqui nuestras experiencias, y tomarnos una cervecita en

el hall del hotel, nos vamos a realizar una cena a un restaurante cerca, que nos han dicho que está bien. Y si no pasa nada, terminaremos tomando un Pisco (el aguardiente de la zona) en un sitio especial que está junto al hotel.

Y mañana domingo ya cambiaremos de alojamiento, como preparativo para ir entrando en harina, porque a Pomacanchi no nos llevan hasta el lunes después de comer.