Navarrenx – Aroue

Una nueva etapa, y ya van creo que seis. Como cada día, levantarse algo antes de las 7, hora en la que estaba previsto el desayuno, que nos ofrecieron los hospitaleros. Un buen desayuno, aunque sin fruta, como viene siendo habitual.

Una vez hecho el proceso de recogida (por cierto, como era de esperar apareció el que había cogido por error mi camiseta y las intercambiamos), empaquetado de mochilas para dejarlas al transporte y salida del albergue. Hoy fue el hospitalero quien nos hizo la foto de salida.

Y como primera anécdota de la jornada, cuando iban recorridos unos 150 metros desde el albergue, me dí cuenta de que no había calzado las botas e iba con las sandalias de descanso, con lo cual hube de regresar lo andado para calzarme. Fue una operación rápida.

La salida de Navarrenx se hace por una de las calles principales de la ciudad, hasta llegar a la puerta de los españoles, por donde se llega al exterior de la muralla y casi a continuación encontramos dos figuras de los peregrinos de antaño.

Sin abandonar todavía el termino municipal pasamos el puente sobre el Gave de Oloron, al parecer el río salmonero mas largo de Francia.

Un poco mas adelante se abandona el término municipal de nuestro albergue de ayer para entrar en Castetnau, otro pequeño pueblo con las características de los que vamos encontrando a lo largo de nuestros recorridos.

Aquí vemos a una paisana, ya mayor, con su huerto en el frontal de la casa, en el que tiene plantados pimientos (piparras o guindillas), tomates, etc. Nos ofrece unos tomates para comer, pero como vamos ya con las mochilas cargadas de cosas, se lo agradecemos y nos vamos sin nada. Luego, a la hora de comer, pensamos lo bien que nos habrían venido esos tomates con un poco de sal, como decía la señora.

A partir de ahí comienza una subida suave, inicialmente a través de un sendero, y más tarde ya alternando carretera y senderos. No es en este caso una subida brusca, pero sí prolongada durante varios kilómetros hasta llegar a un río, en el que pedimos a una peregrina que apareció detrás de nosotros, que nos hiciera una foto.

El motivo de la foto es que nos habían comentado que en la etapa de hoy se cruzaba un río que oficialmente marca el comienzo del país vasco francés. Y como no sabíamos si era ese, por si acaso dejamos señalado el momento.

Luego resultaría que ese no era el río (creo que se llamaba Lassau), porque el que hace la división del territorio es el Saison, que cruzaremos más adelante.

En la etapa de hoy empezamos a encontrar varios grupos de peregrinos, algunos de ellos ya conocidos de las jornadas anteriores y otros nuevos, pero se ve ya mas movimiento por los senderos que atravesamos.

Y además del incremento de clientela peregrina, nos vamos encontrando con algunos elementos y motivos curiosos y originales en el recorrido,

Se mantiene la subida, que por momentos es algo mas dura, y un poco mas adelante nos paramos para hacer reunión ante una señal en la que los caminantes van dejando su huella. Allí vemos una especie de cabaña elevada, no sé si para observación de aves, pero algo realmente curioso… y también difícil de escalar.

Algo más adelante, cuando nos restan todavía unos 12 kms para llegar al destino, entramos en el municipio de Charre, un pueblo plano que nos obliga a dar un rodeo para continuar la marcha. Posiblemente ese rodeo suponga un incremento de casi un km en el trayecto de hoy. Y siguiendo el curso de la ruta señalada, atravesamos la carretera y nos encontramos con un chiringuito de carretera montado de forma explícita para los caminantes, que denominan La Pausa, donde volvemos a encontrar un grupo de peregrinos haciendo un alto del camino. Nos viene bien para tomar un café y descansar unos minutos.

Aunque siguen apareciendo maizales, ya hay también otro tipo de plantaciones, como el caso del tabaco, que vimos hoy a la salida de Charre.

Y un poco más adelante, POR FIN, encontramos el río Saison, el que nos han dicho que supone la entrada oficial en el país vasco francés. Lo que sí es cierto es que a partir de entonces todos los pueblos por los que vamos pasando tienen su denominación en dos o tres idiomas, entre ellos siempre francés y euskera.

El paisaje sigue siendo similar, y tampoco las construcciones, por el momento cambian de forma. Estamos ya a unos 5 kms del final de etapa, y de pronto nos encontramos con el lugar que Dora viene pidiendo para hacer una parada y tomar un poco de fruta de la que ayer compramos en Carrefour.

Nos encontramos allí a Gerard, con quien venimos coincidiendo de forma repetida a diario, y también poco después van llegando otros peregrinos, alguno de los cuales ya conocemos y otros nuevos. Se ve que se va animando la gente y que nos acercamos cada vez más a los Pirineos, siendo cada vez mas visibles sus montañas.

Y un par de kilómetros después, continuando entre prados y senderos, llegamos a nuestro destino de hoy, es decir al albergue Ferme Bohoteguia, una antigua granja que está cerca del pueblo de Aroue, a donde no nos ha hecho falta llegar.

Al llegar nos enteramos de que, tras las explicaciones de la hospitalera, una hermana suya ha abierto otro alojamiento y con ciertas trampas a través de las llamadas telefónicas, le roba una parte significativa de los clientes. En nuestro caso somos hoy los únicos alojados, con lo que tenemos toda la tranquilidad del mundo. Aunque no teníamos ganas de comer en serio, hemos podido pinchar algunas cosas para cubrir el expediente. Unas sardinas en lata, un poco de queso, y una especie de ensalada preparada. Pero nos ha sabido todo a gloria, tras los 20 kms de marcha.

La tarde ha sido hoy diferente a la del resto de días, ya que no hemos salido del albergue. Por una parte, porque queda un tanto alejado del pueblo, y sobre todo porque en el pueblo no hay gran cosa que ver. Pero hemos aprovechado el tiempo, haciendo la colada, leyendo y charlando, con total tranquilidad.

Más tarde, y antes de la hora de cenar, nuestra hospitalera nos ofreció un aperitivo, con el Kirk ya conocido, junto a unos frutos secos. Nos lo tomamos con calma porque tampoco había prisa para la cena, que finalmente nos sirvió cerca de las 9 de la noche, algo totalmente fuera de lo habitual por aquí. Luego además ella se sentó con nosotros y hemos estado de charla, contando experiencias suyas sobre la gente que pasa por aquí, así como nosotros sobre nuestras vivencias en las caminatas anteriores y presentes. Ha sido una cena muy agradable. Por cierto, en cuanto al menú, nos sirvió un puré de calabaza, luego lomo con pimientos del piquillo y compota de manzana, queso a continuación y por último, de postre, pastel vasco con helado de pistacho.

Y ahora toca dormir, porque la etapa de mañana es tan intensa como estas dos últimas. Respecto de la terminada hoy, confirmar los más de 20 kms recorridos y el mantenimiento de las medias en lo referente al ritmo de marcha, que está en algo mas de 4 Km/hora, contando con las paradas intermedias.

2 comentarios sobre “Navarrenx – Aroue

  1. Buenas noches, nos falta información de los precios de los albergues y de la cena.
    Yo ya me di cuenta al momento de tus zapatillas de la primera foto .

    Buen descanso
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    1. Buenas noches. Los precios de los albergues en este camino oscilan entre 40 y 55 euros por cabeza pero incluyen cena y desayuno. Hay algunos en los que solo se paga el alojamiento y el precio está en torno a 15 o 20 euros.

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